Ayer mismo salió a la luz el vídeo en el que se ve cómo matan al joven de Santurtzi Ander. En dichas imágenes se ve cómo es neutralizado por la policía y como es taseado varias veces. Dos días más tarde, Ander falleció a consecuencia de la violencia y los golpes recibidos. Es, a todas luces, un asesinato policial y así debemos entenderlo. El marco de impunidad política, mediática y judicial creada en torno a la policía en Euskal Herria influye y mucho en este tipo de sucesos. Y ahora es momento de asignar responsabilidades, de defender las libertades civiles y de reivindicar justicia.
El consejero Bingen Zupiria auguró un "verano caliente" entre los jóvenes de la izquierda radical y la policía. Según él, varios jóvenes de Euskal Herria profesan un odio irracional, ideológico, contra la policía. Dicen que ese es el problema y no la impunidad policial que se está generalizando. Pues estamos llegando al final del verano y no ha pasado nada de lo que anunció Zupiria. El balance es distinto: los municipales han matado a un joven en Sarturtzi. Sin olvidar otros hechos secundarios como la agresión a los miembros de la Flotilla o la violencia policial contra los jóvenes de Hondarribia. Nos detendremos un momento en este último incidente: ¿cómo es posible que dos jóvenes hayan sido llevados a comisaría por colocar una pancarta y la policía haya cargado contra ellos? Parece que sí se ha producido un verano caliente, pero por parte de los de siempre: la impunidad de las fuerzas policiales es total y poner fin a eso es tarea de todos.
En Santurtzi hay mucha indignación por el asesinato de Ander. No es para menos. La injusticia es absoluta y la impunidad inaceptable. Se nos viene a la cabeza lo ocurrido con Iñigo Cabacas porque, en aquella ocasión, aunque se peleó mucho, el consejero de Interior y la Ertzaintza salieron impunes. El PNV quiere legitimar la impunidad policial y la violencia para normalizar el control y la represión contra el pueblo trabajador. Nuestra tarea es tirar en la dirección contraria, en defensa de los derechos civiles y políticos. Tenemos experiencia suficiente como para ser conscientes de que defender los derechos civiles y políticos es algo que se hace en las calles y bajo la premisa de la unidad de clase. Las soluciones no vendrán por arte de magia, ni de la mano de políticos y jueces. Justicia para Ander.