EDITORIAL / Política institucional
PSOE: desde los señores X a Zapatero
2026/05/27

El caso Plus Ultra ha suscitado polémica en la política del Estado español. El expresidente Zapatero ha sido imputado por sus vínculos con la corrupción y el tráfico de influencias. Está por ver hasta dónde llega este asunto. Sin embargo, parece claro que todo responde a una estrategia de judicialización de los jueces del entorno del PP, siguiendo el mandato de Aznar: "Quien pueda hacer que haga". Estrategias similares ha utilizado la derecha para destituir a otros presidentes, como es el caso del mandatario brasileño Dilma. En el Estado español la campaña electoral ya está en marcha, y está claro cuál es la estrategia del PP.


Pero una cosa no quita la otra, y la existencia de una estrategia de judicialización por parte del PP no convierte automáticamente al PSOE en inocente. Las acusaciones vertidas contra Zapatero parecen de peso, y aunque es necesario esperar, no sería la primera vez que el PSOE está implicado en un caso de corrupción. Porque estos partidos, tanto el PP como el PSOE, son partidos empresariales, y su funcionamiento no varía en absoluto del de una empresa que busca beneficios económicos. Los liberados y funcionarios de estos partidos funcionan, más que por convicción política, en base a la búsqueda de rédito personal. Por ello, aprovechando sus vínculos con el Estado, dan pie a la corrupción. El sistema capitalista y su sistema político son estructuralmente corruptos. El historial de corrupción del PSOE no se limita a los casos de Zapatero y Ábalos, como es sabido. No hay más que ver al líder de la organización terrorista GAL, el Señor X, Felipe González.


Ya en casa, las palabras de Arnaldo Otegi han sido impactantes, porque demuestran la deriva estratégica de fondo en la que está sumida la Izquierda Abertzale. Según él, el Estado profundo tiene en marcha una estrategia para devolver al PSOE al régimen, y añade que hay que aprovechar el último año que queda hasta las elecciones para avanzar en el Estatuto de Autonomía. Esta es la estrategia independentista encubierta de la Izquierda Abertzale: utilizar el supuesto ala outsider del PSOE en la dirección de la independencia. Siguiendo con la metáfora del "campamento base" de Otegi, conseguiríamos la independencia con cada vez más concesiones por parte del gobierno de coalición. EH Bildu ha defendido a Zapatero más que varios sectores del PSOE. Zapatero, uno de los que precisamente acabó con el MLNV: el responsable de cientos de casos de detenciones, torturas y encarcelamientos. En esos momentos no parecía muy partidario de la autodeterminación y, en cambio, era fácil relacionarlo con la corrupción. Sánchez, por otra parte, tampoco es un líder consecuente de izquierdas, es la personificación de la comedia y el oportunismo. La estrategia de Otegi, por su parte, se ha vuelto en su contra: cada vez menos deseos de independencia, disolución de la desobediencia civil, abandono de la militancia activa, etc. Sin embargo, como los resultados electorales son positivos, no hay autocrítica en ninguna parte.


En el sistema de partidos español, PP y PSOE, ambos, son imprescindibles. Tenemos que enfrentarnos a los dos partidos y dejar de lado las fantasías. Ambos son corruptos y ambos son contrarios a la autodeterminación y al socialismo. Ninguno de los nuestros quiere que se le abran las puertas al fascismo. En ese sentido, blanquear al PSOE no parece la estrategia más correcta.