Ayer hubo en Hego Euskal Herria una huelga general a favor de elevar el salario mínimo a 1.500 euros y de que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) se decida en la CAV y Nafarroa. Tras una campaña bastante modesta previa a la huelga, los datos dicen que ayer hubo movilizaciones multitudinarias y paros con números algo más modestos. Decimos que la campaña ha sido modesta porque la huelga y sus reivindicaciones han pasado por muchos centros de trabajo sin hacer demasiado ruido. Eso sí, los sindicatos demostraron que en días como este tienen capacidad de movilización.

Las capas más pobres de la clase trabajadora eran las interpeladas en la convocatoria de ayer. Dada la inestabilidad que estamos viviendo, es urgente que las condiciones salariales y de vida de la clase trabajadora aumenten. Ahora que la crisis capitalista, y las guerras que son su subfenómeno, están provocando el encarecimiento de la vida, urge poner en primera línea a la clase obrera y a sus capas más vulnerables. Por otra parte, hay quien está utilizando la convocatoria de huelga, posicionándose tanto a favor como en contra, para profundizar en el atrincheramiento nacionalista. Ya sea esta bajo la bandera del españolismo, ya sea desde las instituciones (viejas o nuevas) del autonomismo vasco. El pecado de los primeros, además, es grande: se han dedicado a criticar la huelga y dar lecciones, mientras apartan la movilización obrera. Por el contrario, nosotros creemos que es el momento de extender la lucha de clases y de convertir a la clase trabajadora en sujeto internacional. Porque no vamos a afrontar esta crisis global atrincherados en nosotros mismos, sino organizados contra el capitalismo en su misma escala. Es el momento de destacar la urgencia del internacionalismo.

El Movimiento Socialista se sumó a la huelga alegando que es el momento de extender la lucha de clases. En el ámbito internacional, debemos extender la lucha de clases entre cada vez más sectores obreros y a favor de unas condiciones de vida universales. Sumándose a la reivindicación de mejorar las condiciones de vida, el Movimiento Socialista ha hecho reivindicaciones propias a favor de la huelga en tantos centros de trabajo, pueblos y centros educativos como era posible. Ayer, miles de trabajadores se movilizaron en el marco de estas reivindicaciones, así como una multitud de jóvenes, tanto en los piquetes realizados por la mañana contra la industria bélica, como en los realizados tanto en pueblos como en barrios.

Para el Movimiento Socialista, la campaña a favor de la huelga ha servido para hacer pedagogía con una lectura propia, así como para crear vínculos con distintos agentes sindicales y sociales, y unir fuerzas entorno a una lectura común. Siendo un movimiento con una militancia joven en general, esta convocatoria ha servido para ganar experiencia.

El Movimiento Socialista seguirá luchando junto a la clase trabajadora. Desde defender las reivindicaciones concretas de la clase trabajadora, hasta enmarcar todas ellas en una visión global. Porque solo a través del socialismo se puede lograr que el bienestar de todos esté garantizado y que la clase trabajadora de todo el mundo tenga garantías de vivir en paz.