Hace una semana supimos que el Ayuntamiento de Iruñea había multado a miembros del Sindicato Socialista de Vivienda de Iruñerria por cantar una jota reivindicativa en los sanfermines del año pasado. Las jotas reivindicativas tienen una larga tradición, y este tipo de canto, en general, es muy utilizado en Nafarroa. Es una barbaridad, porque la multa atenta directamente contra la libertad de expresión y contra el derecho a informar.
Es sabido que la cuestión de la vivienda se ha convertido en un grave problema para la mayoría de los ciudadanos. Se ha convertido en un problema estructural, entre otros, dentro del capitalismo del Estado español. Mientras unos pocos se embolsan un montón enorme de dinero, a la clase trabajadora se le ha negado el acceso a la vivienda y la situación no tiene pinta de mejorar. Por eso es tan importante el trabajo que hacen los sindicatos de vivienda: hacen propuestas para dar salida a esta situación, paran los desahucios, denuncian el negocio inmobiliario y extienden la conciencia de clase en general. Aunque en pequeña medida, podríamos decir que son un contrapeso al negocio inmobiliario. Contra toda esta organización ha cargado el Ayuntamiento con una multa..
Añadimos dos cosas: 1. Hasta ahora no ha habido ninguna autocrítica por parte del Ayuntamiento ni por parte de EH Bildu. Han estado mintiendo y buscando toda clase de pretextos, entre ellos que ellos no tienen responsabilidad en esa multa o que no está en su mano imponerla y quitarla. Sabemos que las cosas no son así y que la multa de 1800 euros es su responsabilidad. 2. Se supone que el gobierno de EH Bildu vino a cambiar las cosas y no a repetir las formas de gobiernos anteriores. Un gobierno de izquierdas "debería" ser garantía de los derechos políticos y compañero de viaje del movimiento popular, sectarismos aparte. Todo lo que estamos viendo va en la dirección contraria y día a día está quedando más clara la necesidad de una alternativa.
Es el momento de apoyar al Sindicato Socialista de Vivienda. Es el momento de poner en valor todo el trabajo que realizan y ayudarles a seguir adelante. Necesitamos más herramientas de este tipo, basadas en el trabajo militante. Sobran la burocracia institucional, el sectarismo y la repetición de las formas de la derecha, al menos entre quienes tenemos el objetivo de combatir las injusticias del capitalismo.