El viernes pasado tuvo lugar el primero de mayo, y el EHKS reunió a unas cuatro mil personas en la manifestación nacional celebrada en Iruña. Allí lanzaron un mensaje contra la guerra imperialista: hablaron sobre la disolución de la OTAN, la Unión Europea y del sionismo. Los portavoces del EHKS denunciaron el destrozo que el imperialismo está causando en Asia Occidental y en tantos otros sitios del mundo bajo la dirección de Estados Unidos. Hablaron también a favor de la resistencia y reivindicaron la unidad de la clase trabajadora. Fue el enésimo acto político que celebra este año el Movimiento Socialista de Euskal Herria y en esta ocasión también demostró una gran capacidad de movilización. Pueden verse al menos tres virtudes en la dinámica de movilización permanente que maneja el Movimiento Socialista: 1. Capacidad de movilización de miles de personas 2. Capacidad de movilización permanente que ejerce gracias a una militancia comprometida 3. Capacidad de respuesta a cuestiones coyunturales. Si seguimos con esta dinámica de movilización, con un discurso riguroso y a la vez generoso, el Movimiento Socialista de Euskal Herria seguirá recorriendo su camino y llegará a cada vez más gente.
También fue destacable el crecimiento del Movimiento Socialista en el resto de las naciones y territorios. Miles de personas se movilizaron en Barcelona, por y Madrid, y cientos en Valencia y Compostela. Poco a poco, cada vez más jóvenes se van sumando a la militancia comunista. El crecimiento puede ser todavía mucho mayor. Porque Sí que hay posibilidades de que el socialismo sea un proyecto hegemónico entre los trabajadores, y tenemos que dedicar nuestro esfuerzo militante a ello. El capitalismo divide a la sociedad en clases sociales, y esta división es aún más acentuada en épocas de crisis. El socialismo, en comparación con el capitalismo, es un avance histórico para los trabajadores. Si seguimos haciendo un trabajo ideológico directo y efectivo y ganando en eficacia, seguiremos desarrollando la perspectiva hegemónica. Uno de los próximos grandes retos es la expansión del Movimiento Socialista a nivel europeo. Imaginemos cuánto se avanzaría si se ganara la capacidad de responder de forma conjunta a las imposiciones de la Unión Europea. Si sólo alcanzáramos las mismas capacidades militantes que tenemos en el Euskal Herria en varios países europeos, multiplicaríamos nuestra capacidad de influir en el estado actual de cosas. Todo ello teniendo un marco organizativo nacional propio y manteniendo las reivindicaciones y necesidades locales. Tenemos mucho trabajo por delante.
Es tiempo de lucha. Sin caer en la trampa de las urgencias electoralistas que acaban en bucle y recorriendo sin descanso nuestro propio camino. Crecimiento proporcional, cuantitativo y cualitativo. El primero de mayo nos deja un poco más fuertes, pero todavía somos menos de lo que deberíamos. Desde Euskal Herria tenemos el compromiso de seguir luchando, y nuestros compañeros fuera de aquí dicen lo mismo. Nos vemos en el camino.