EDITORIAL / Persecución política
Veto político en Gasteiz, por sexta vez
2026/05/20

Un año más, ya son seis, que vetan en las Txosnas de Gasteiz a GKS y el Sindicato de Vivienda Socialista. Dicho de otro modo: se le ha negado la posibilidad de participar a un movimiento formado por cientos de militantes y que tiene intención de aportar a las Txosnas de Gasteiz. La negativa a quitar el veto a dos colectivos que participan activamente en el movimiento popular es arbitraria y muy sectaria..

Detrás de esta decisión, lógicamente, está la Izquierda Abertzale. Su nutrida representación en las Txosnas de Gasteiz, de cuatro votos, es utilizada para mantener el veto. Antes justificaban el veto diciendo que el Movimiento Socialista era contrario al movimiento popular. Los años y su activa participación en dicho movimiento han hecho que la mayoría de los agentes del movimiento popular de las Txosnas de Gasteiz se hayan ido deslizando hacia una actitud contraria al veto, invalidando el argumento citado anteriormente. Ahora la Izquierda Abertzale ha dejado de hablar sobre el veto mientras ratifica la prohibición. La situación es muy grave, ya que atenta contra mínimos ético-políticos. La visión de la Izquierda Abertzale puede ser la siguiente: no debemos dejar entrar al Movimiento Socialista porque pueden tener una intención encubierta de hacerse con el control de las txosnas. Proyectan sobre el Movimiento Socialista lo que ellos hacen habitualmente. Por el contrario, el Movimiento Socialista y la Izquierda Abertzale comparten txosnas en muchos casos y no existe veto alguno.

Asimismo, cabe destacar la actitud de la organización Jardun. Después de años apoyando e incluso promoviendo la prohibición, parecía que en este curso iban a apostar por levantar el veto. Sería lo normal: Jardun comparte espacios con el Movimiento Socialista a lo largo de Euskal Herria, ya sea en fiestas o en distintos agentes del movimiento popular. Pues no han hecho nada contra el veto y se puede decir que han dejado que la situación se repita. Con este tipo de actitudes dan cobertura a las posiciones sectarias de la Izquierda Abertzale de Gasteiz. Y de este modo, un movimiento que apuesta por una alternativa revolucionaria le hace el juego al reformismo y deja fuera de juego a los comunistas.

Esta cuestión ha dejado de ser un escándalo entre colectivos y ha saltado a la esfera pública. Pocos apoyan el veto. Porque es muy difícil de justificar excluir de las txosnas al movimiento que actúa contra el imperialismo y el genocidio, por la vivienda universal, en los Gaztetxes y Gazte Asanbladas, que está en la primera línea contra el fascismo, contra el machismo y un largo etcétera. El Movimiento Socialista seguirá denunciando el veto, irremediablemente. Y por supuesto: seguirá en la lucha por una Euskal Herria socialista.