EDITORIAL / Fascismo

El antifascismo del PSOE

2026/09/23

El doble rasero es total entre fascistas y antifascistas. Un militar español puede andar tranquilo con la camiseta de la organización neonazi Núcleo Nacional, aunque ese partido haya estado realizando entrenamientos militares en Ucrania y enaltezca alegremente a Hitler. En cambio, la respuesta antifascista es castigada brutalmente, como demuestra la última redada contra jóvenes antifascistas de Iruñerria. Todo esto está sucediendo mientras gobierna el PSOE. EH Bildu, aliado del PSOE, se ha limitado a denunciar la "desproporción" de la redada mientras ha ignorado por completo la represión. Así están las cosas. Analicemos qué está pasando y cuál es el papel del PSOE en este tema.

Nos están llegando imágenes de Ceuta y de toda España donde se aprecia que los fascistas campan a sus anchas. Por ejemplo, hemos visto saludos fascistas en el estadio del Atlético de Madrid mientras reivindicaban la "defensa" de Ceuta. De igual manera, en la misma ciudad han atacado el coche de una diputada de izquierdas que aparentemente fue confundida con una ONG navarra. Es decir, que la intención de los fascistas era atacar a una asociación que está ayudando a los inmigrantes. Hay en marcha una ofensiva fascista y el principal beneficiado de la radicalización parece ser, al menos electoralmente, Vox. Para ellos la situación en Ceuta es lo de menos, porque somos conscientes de que el PP y Vox han estado prolongando la situación y que son ellos los aliados de EEUU e Israel. Estos dos países son el principal apoyo de Marruecos. Aparte de eso, el caciquismo del alcalde de Ceuta está quedando en evidencia, ya que se han dado a conocer varios casos de corrupción estos últimos días.

Deberíamos responder a la siguiente pregunta: ¿Qué está haciendo el gobierno español mientras tanto? Uno podría pensar que la situación los ha desbordado, que la han gestionado mal y que ahora mismo están desorientados. Puede que haya algo de eso. Pero habría que observar con más atención. Tengamos en cuenta que las elecciones generales en el Estado español son en 2027 y que la única opción del PSOE es activar el voto antifascista. Para ello el fascismo debe ser una realidad a la vista de todos. Eso, y que el PSOE sea un partido que prima los intereses propios frente al antifascismo real. Les da igual que crezca el fascismo si así ganan las elecciones.

Esto es el PSOE. El que detiene y castiga a antifascistas mientras difunde día y noche imágenes de fascistas como una Doctrina del Shock invertida. Quizá tengan la jugada más calculada de lo que parece. Todo esto, por supuesto, no tiene nada que ver con el antifascismo. ¿Pero de verdad alguien cree que el PSOE es un partido antifascista comprometido? Tenemos que ver al PSOE como lo que es, un partido de Estado con una maquinaria electoral e intereses propios, tanto económicos como políticos. Es hora de quitarse la venda que impone el aparente izquierdismo de Sánchez.

Necesitamos un antifascismo diferente, uno de verdad. Tenemos que construir otro tipo de alianzas. Euskal Herria es un buen ejemplo en estos momentos, porque combina un movimiento popular movilizado con un Movimiento Comunista basado en la militancia de masas; capaz de hacer demostraciones de fuerza frente a los fascistas y que mantiene alta la moral del antifascismo. Y se esfuerza por barrer el fascismo de las calles. Fuera de Euskal Herria, las movilizaciones de la semana pasada en Barcelona contra las organizaciones fascistas Núcleo Nacional y Aliança Catalana nos muestran el camino. También las movilizaciones antifascistas en Oviedo. No nos equivoquemos de enemigos y elijamos con mucho cuidado a nuestros compañeros de viaje. Apoyemos el compromiso antifascista y movilicémonos frente a todo ataque.