EDITORIAL
A todos nos ha sorprendido la noticia de que se va a crear una nueva organización de izquierdas. Supuestamente de izquierdas y contraria a la "inmigración masiva". Se presentan como un movimiento anti-woke y como parte de la Izquierda Abertzale. A primera vista parece que quieren hacer algo parecido al partido alemán BSW: un partido nacionalista, de izquierdas y contrario a las modas ideológicas actuales.
Joseba Iturria, ex periodista deportivo del diario Gara, ha sido el encargado de hablar en nombre del movimiento. Todavía no han presentado nada oficialmente, pero Iturria ha anunciado su intención de presentarse a las elecciones municipales de 2027. Varios medios le han dado cobertura: porque es un movimiento contra los inmigrantes y porque parte de una crítica de EH Bildu. Los miembros de EH Bildu han salido inmediatamente a la palestra para oponerse a este movimiento, a pesar de que en su base también haya varias voces criticando la inmigración masiva.
Todavía nos falta mucha información sobre este movimiento. Sin embargo, algunas cosas llaman la atención y es preciso señalar algunos riesgos:
1. Mencionan en el encabezamiento que se trata de un movimiento contra la inmigración masiva. Han dado la centralidad a esta cuestión, pero al mismo tiempo quieren hacernos creer que son "de izquierdas". Ya sabemos qué espacio político alimenta la estigmatización de los inmigrantes, y no es el de la izquierda precisamente.
2. Se centran en la crítica del wokismo. Del mismo modo que el wokismo se puede considerar tendencia, la crítica del wokismo se ha convertido en una moda ideológica reaccionaria en todo el mundo. Más que un debate racional, genera dicotomías falsas y no desempeña funciones progresistas.
3. Se trata de un movimiento casi sin estructura; pretenden construir la casa por el tejado. No tienen actividad en la calle, pero se presentarán a las elecciones. El partido de la clase trabajadora es aquel que surge de la base, arraigado en los movimientos populares, que acumula experiencia de lucha y saca adelante dinámicas militantes. No se observa nada de esto.
Para terminar, asumir el pack ideológico del fascismo bajo la excusa de combatir el fascismo, es un grave error. Más aún en Euskal Herria, donde estamos consiguiendo ampliar el espacio crítico con la Izquierda Abertzale desde la izquierda, sin atajos. Los movimientos posicionados a la derecha de la Izquierda Abertzale solo alimentan las pulsiones reaccionarias y favorecen la tendencia hacia la derecha de EH Bildu.