EDITORIAL / Fascismo

Vito Quiles jadeando

2026/10/17

El provocador fascista Vito Quiles pasó anteayer por Iruñea. Fue un entrar y salir: grabó un vídeo corto y vuelta. Quería parecer valiente, pero no le salió bien. Además, Vito no ha recibido demasiados apoyos de la derecha parlamentaria a nivel estatal después de lo de anteayer, y los medios de comunicación estatales de derechas han hablado poco de lo ocurrido en Iruñea. Es bastante significativo. Parecía que Vito estaba haciendo una gira por orden de la derecha parlamentaria por el Estado español, pero lo dicho suscita dudas. No hay duda aun así de que intenta aumentar su número de seguidores porque con ello gana dinero. El peligro, en todo caso, es la exaltación del fascismo y su ofensiva. Es decir, que den pasos hacia adelante en la guerra cultural. El jueves no cumplieron ninguno de los objetivos.

Mobilizazio antifaxista handiak egon ziren arratsaldean Iruñeko alde zaharrean. Milaka lagunek ezetz esan zieten faxismoari zein espainolismoari eta klase-batasuna aldarrikatu zuten, besteak beste. Indar-erakustaldia agerikoa izan zen eta antifaxismoa indartuta atera zen. Ondoren, Yamaguchi plazaren inguruetan liskarrak egon ziren Poliziaren eta antifaxisten artean. Polizia, beste behin ere, faxistak babesten ibili zen eta antifaxisten aurka oldartu zen. Manifestarien artean zaurituak eta atxilotuak egon ziren. Gauzak horrela daude: probokatzaile faxista bat babesteko ehunka polizia mobilizatzen dituzten bitartean, antifaxismoa jazartzen dute.

Y todo esto está pasando mientras el PSOE gobierna. Hay una cosa que es evidente: mientras el PSOE gobierna hay decenas de enjuiciados por combatir el fascismo, y el ayuntamiento de Iruñea, que ayer condenó "los altercados" mediante su alcalde, dedica más tiempo a alejarse de ellos que a ninguna otra cosa.

Estamos a las puertas de unas elecciones generales en el Estado español y puede que el fascismo llegue al gobierno. Hoy por hoy parece la opción más probable, pero quién sabe. Tenemos que tener claro que de repetirse un gobierno progresista, como hasta ahora, la reforma autoritaria del Estado seguirá su curso. La militancia debe estar preparada para adaptarse a ambos escenarios.

La izquierda reformista reivindica un frente amplio contra el fascismo. Ese frente abarca tanto a la derecha liberal como el PNV como a los partidos que forman el actual gobierno. Según dicen, todos forman parte del polo progresista. Parece que tenemos que confiar en quienes han sacado adelante los presupuestos militares, en quienes han apoyado la guerra en Ucrania, en quienes han mantenido la Ley Mordaza o en quienes han castigado y criminalizado el antifascismo. Es decir, que debemos creer a esos que han abonado el terreno para el fascismo. Hace tiempo que dejamos de ser niños y dejamos a un lado las fantasías: tenemos que estar preparados para lo que viene y construir para ello la unidad de clase, desde la militancia, las organizaciones revolucionarias y los movimientos populares. Tenemos que formar un bloque propio para construir un muro de contención contra el fascismo y el autoritarismo. Ahora es el momento.