En las últimas horas hemos sabido que la Audiencia Nacional ha denegado a Marixol Iparragirre y a Juan Ramon Karasatorre el permiso para salir de prisión en semilibertad. Esto demuestra que el Estado español sigue con las medidas de excepción contra los presos vascos. También que el aparato judicial, como demuestra la Audiencia Nacional, depende de los intereses de los principales partidos. Los partidos españoles de derecha llevan años utilizando el régimen de semilibertad para hacer propaganda contra el PSOE. El PSOE, por su parte, apoya las medidas de excepción contra Iparragirre y Karasatorre y aplaude la supuesta independencia de los jueces, al igual que el Gobierno Vasco (PNV y PSE). Estos dos últimos son los aliados preferentes de EH Bildu.
Este tipo de penas adicionales se atribuyen como ejercicio de empatía con las víctimas. En realidad no tienen nada de empatía y mucho de propaganda electoral y de juego sucio. Desde hace tiempo se ve que la cuestión de los presos se utiliza para atacarse mutuamente por parte de los principales partidos estatales. También hay varias asociaciones que viven a costa del pasado, sin dar ni golpe, a las que conviene prolongar al máximo este asunto. Detrás de toda esta alevosía, sin embargo, hay personas de carne y hueso que resultaron perdedoras en un conflicto político y han sido condenadas a vivir décadas de infierno por estar en el bando perdedor. No puede pedírsele empatía a un fascista ni a un burócrata del Estado.
Mientras los Estados sigan bajo el control de los capitalistas seguirán existiendo los presos políticos, así como las arbitrariedades contra ellos. No podemos olvidar, por ejemplo, lo sufrido por Patxi Ruiz en los últimos años o por María José Baños en las últimas semanas. Mientras haya gente dispuesta a hacer frente a las injusticias del capitalismo, sean sociales o nacionales, se mantendrá la represión del Estado. En los Estados español y francés las cosas no han cambiado, la represión persiste. Conviene tenerlo claro. Precisamente por eso reivindicamos la amnistía, porque somos conscientes de que la única posibilidad de llegar a una situación sin presos políticos es construir un Estado Socialista. Seguiremos en esa dirección, denunciando las injusticias contra todos los presos políticos.