El euskera vive en lucha. En la última semana, esta reivindicación ha llegado a varios rincones de Euskal Herria. El Movimiento Socialista, junto con miles de vascos, ha abogado por participar en Korrika y aportar a esta iniciativa reivindicaciones politizadoras. Las instituciones quieren eliminar de Korrika todo contenido politizador, entre otras cosas, llevar fotos de presos. Si por esos partidos fuera, el euskera habría dejado de existir hace tiempo. Rechazamos todas estas campañas de intento de prohibición y criminalización.
El euskera sigue siendo una lengua minoritaria y oprimida. Quienes queremos dar la vuelta a esta situación tenemos que dedicarnos a crear conciencia política en torno al euskera. Si la evolución continúa como en las últimas décadas, se prevé que el uso del euskera continúe en declive. Cada vez más personas son capaces de vivir en euskera, pero el uso de la lengua en la calle tiende a disminuir. En las instituciones, centros de trabajo y servicios, el euskera debería tener garantizados todos los derechos, cosa que no ocurre en la actualidad. Además, hay en marcha ataques sistemáticos contra el euskera tanto por parte de diversos partidos como de instituciones españolistas. A pesar de la urgencia de que el euskera tenga todas las garantías jurídicas, el debate en torno al euskera no debería trasladarse únicamente a las instituciones. Como hemos dicho, debemos mirar al descenso del uso diario y encontrar las claves para solucionarlo. Creemos que el euskera debe ser portador de un proceso activo; ser una lengua política y politizadora a la vez. No dejando a nadie fuera y fuertemente ligada a la lucha por una sociedad libre. Los principales momentos de auge del euskera han ido de la mano de acontecimientos politizadores. La última se remonta a la lucha antifranquista y al movimiento de liberación (social y nacional).
El socialismo es un movimiento contra todas las opresiones. En los países donde la cuestión nacional sigue sin resolverse, poner condiciones para acabar con ella es un deber de primer orden. La autodeterminación, por un lado, y la lucha por el euskera, por otro, forman parte del programa comunista. Al igual que en Korrika, el Movimiento Socialista seguirá siendo portador del euskera, denunciando cada ataque recibido y promoviendo el trabajo colectivo. Pues, si el euskera quiere vivir, será a través de la lucha.