EDITORIAL / 8 de marzo
Emancipación de las mujeres trabajadoras y comunismo
2026/03/09

El 8 de Marzo miles de personas tomaron las calles contra el machismo y la opresión de las mujeres. En pleno auge del fascismo y en un momento en el que las ideas machistas están ganando peso en algunos sectores, es positivo ver que existe una conciencia contra el machismo y la opresión de las mujeres trabajadoras.

La labor de todas las militantes de Itaia que comarca a comarca y pueblo a pueblo han estado recuperando el sentido revolucionario del 8 de Marzo es para quitarse el sombrero. Las que iniciaron el 8 de Marzo hace un siglo tenían claro que la liberación de las mujeres sólo vendría de la mano del socialismo. Y desde entonces podemos decir que, en gran medida, se ha confirmado esta afirmación. A lo largo del siglo XX se produjeron importantes avances en los derechos de las mujeres en los países socialistas. Todos esos triunfos de la mano del socialismo irradiaron a los países occidentales, en los que también, gracias a la lucha, lograron algunos avances. También estamos viendo que el capitalismo, más que un avance para las mujeres, es un obstáculo. Porque para los capitalistas es necesario perpetuar la opresión de la mujer para que aumenten sus ganancias. Los Estados configurados de acuerdo a los intereses de la burguesía poco harán para acabar con la violencia contra las mujeres o para garantizar los derechos de las mujeres. Por lo tanto, el 8 de Marzo es un día para salir a la calle, por supuesto, pero también para hacer trabajo ideológico. La reivindicación de que la liberación de las mujeres trabajadoras y el comunismo son dos caras de una misma moneda es fundamental, más aún en tiempos de decadencia del capitalismo.

Las mujeres socialistas seguirán en primera línea cara a acabar con la opresión contra las mujeres. Militancia y lucha diaria; esa es la propuesta como fórmula para combatir el machismo y la opresión económica de las mujeres. También como modelo para llevar a cabo la lucha cultural y la pugna hegemónica al fascismo. Frente al feminismo de oficina y a las diversas burocracias y sus protegidos, el modelo de los comunistas es el de la militancia basada en la claridad ideológica y en la unidad de clase. Contra toda opresión y por la libertad de la mujer trabajadora. Sigamos haciendo el camino.